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INFORMACION AL MERCADO DE VALORES

Los miembros de la Junta Directiva, el Gerente General y sus colaboradores, lamentan profundamente el sensible fallecimiento del Dr. Wilder Rivera Márquez Gerente Financiero y Administrativo de Castilla Agrícola S.A., hecho acaecido el 17 de agosto del año presente.

Durante su vida laboral fue ampliamente reconocido por su gran inteligencia, vocación de servicio y dedicación a la empresa, además de su buen sentido del humor y trato respetuoso a todas las personas.

Tuvimos el privilegio de contar con sus aportes y consejo durante muchos años, destacándose siempre por su postura totalmente independiente, con el ánimo de construir y aportar enseñanzas sólidas que perdurarán en el tiempo.

A su esposa, hijos y demás familiares y amigos, nuestros sentimientos de pesar y solidaridad en estos momentos por la partida de un gran ser humano y de un alto Directivo ejemplar.

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COMUNICADO SITUACIÓN SUKKAR Y OTROS

Santiago de Cali, agosto 24 de 2020

Comunicado a la opinión pública

El Grupo Agroindustrial Riopaila Castilla informa que:

  • No es propietaria de la patente del producto Policane a nivel nacional ni internacional, tampoco tiene vínculo jurídico y/o comercial con dicha patente.
  • Tampoco es propietaria de la patente de los productos Sukkar y Polisukkar cuyo propietario es el mismo que está solicitando la patente para el producto Policane.
  • Respecto a Sukkar, Riopaila Castilla en 2005 y durante pocos meses, produjo y vendió jugo concentrado de caña de azúcar a la empresa C.I. Sukkar S.A. propietaria de dicho producto y de su patente asociada a la marca Sukkar. Riopaila Castilla no participó, ni en su comercialización, ni distribución.
  • La única patente de la cual es propietaria Riopaila Castilla es la de un azúcar intermedia, la cual fue concedida el 28 de febrero de 2013 por la SIC. El producto asociado a esta patente no se lanzó al mercado.
  • Riopaila Castilla reafirma su reconocimiento al sector panelero por lo que representa en la economía del país y el dinamismo que genera.
  • Además, reitera que actúa bajo el total cumplimiento de la ley y respeta la Ley 40 de 1990 por medio de la cual se dictan normas para la protección y desarrollo de la producción de la panela y se establece la cuota de fomento panelero.

Mayor información,

Catalina Aristizabal                        Andrés Cadavid
314 784 7663                                   320 873 7141

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Usos Medicinales de la Caña de Azúcar

Es un edulcorante natural usado ampliamente y su azúcar es similar a la producida por la remolacha.

La caña de azúcar es cultivada extensamente en países tropicales y subtropicales por el azúcar que contiene en los tallos los cuales se encuentran formados por numerosos nudos, suele alcanzar entre 3 y 6 m de altura y un diámetro de entre 2 y 6 cm. Las variedades cultivadas se diferencian por su color y altura.

Desde la antigüedad ha sido cultivada mediante esquejes; algunas variedades no producen semillas fértiles. En regiones tropicales, el periodo de crecimiento suele ser de entre 12 a 18 meses, y la cosecha es recogida entre enero y agosto.

Beneficios de la Caña de Azúcar

Tos, tumores, abscesos : La caña de azúcar sin corteza (unos 100 gramos), hervida en un litro de agua, hasta reducir el cocimiento a dos terceras partes, calma los resfriados, la tos, y ablanda los tumores y abscesos.

Embriaguez: Para desvanecer los síntomas de embriaguez, comer unos terrones de azúcar.

Ictericia, riñones: Comiéndola asada actúa contra la ictericia y cuando se tienen dolores de riñones.

Disentería: Los jugos de la caña de azúcar constituyen un paliativo natural contra los sintomas de la disentería.

Quemando la caña de azúcar en las habitaciones de los enfermos, produce una transpiración suave al mismo tiempo que elimina los malos olores.

Reino: Plantaae

División: Magnoliophyta

Clase: Liliopsida

Orden: Poales

Familia: Poaceae

Género: Saccharum

Caña de Azúcar

Propiedades Nutricionales (100g)

Agua 79,8%

Proteìna 1,8%

Fibra 9,6%

Sucarosa 1,9%

Calorìas 60 Kcal

Azúcar Blanco

Propiedades Nutricionales (100g)

Proteìna 0 g

Grasas 0 g

Hidratos de Carbono 99,8 g

Fibra 0 g

Sodio 0 g

Potasio 2 g

Vitamina B1 0 U.I

Vitamina B2 0 U.I

Niacina 0 mg

Calorìas 400 Kcal

Fuente: www.misabueso.com

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Saccharum Officinarium

La caña de azúcar es uno de los cultivos más viejos en el mundo, se cree que empezó hace unos 3.000 años como un tipo de césped en la isla de Nueva Guinea y de allí se extendió a Borneo, Sumatra e India.

El proceso del azúcar se escuchó primero en la India tan temprano como en el 3.000 A.C. Una leyenda local en las Islas de Salomón dice que los antepasados de la raza humana se generaron de un tallo de la caña. Una corona hecha de caña de azúcar se describe en el Atharvaveda, libro sagrado de los hindúes, escrito aproximadamente 800 A.C. El general griego Nearchus, quien acompañó a Alejandro el Grande a la India en el IV siglo A.C. cuenta de una caña que produjo ‘miel’ sin la ayuda de las abejas.

Cristobal Colón introdujo la caña en América en su segundo viaje (1493) a la Isla de La Española, cañas que no prosperaron. Tan sólo en 1501 fueron introducidas plantas que sí crecieron. El éxito de las plantaciones de azúcar en el Santo Domingo llevó a su cultivo a lo largo del Caribe y América del Sur.

COLOMBIA Y EL VALLE DEL CAUCA

En Colombia se plantó por primera vez en Santa María La Antigua del Darién en 1510. Pedro de Heredia, fundador de Cartagena, introdujo la caña en la Costa Atlántica alrededor de 1533 y posteriormente Sebastián de Belalcázar, fundador de Santiago de Cali, la plantó en el Valle del Cauca, en su estancia en Yumbo en 1541. Hacia 1550 se fundaron tres ingenios a orillas del rió Amaime y desde esta región se envió azúcar y miel a Panamá en 1588. Para 1721 había en el Valle del Cauca 33 trapiches en funcionamiento. La caña cultivada en ese entonces se denomina criolla, originada de las cañas introducidas por los españoles. Durante su visita a nuestro país el sabio alemán, Alexander Humboldt, recomendó a los hacendados vallecaucanos la variedad Tahití u Otahití la cual fue introducida al Valle del Cauca entre 1802 y 1808 y se esparció por el territorio colombiano.

Un paso importante en el desarrollo azucarero del Valle del Cauca fue el establecimiento por parte de Santiago Eder en 1867 de un molino de 3 masas horizontales, accionado por rueda de hierro que giraba con el impulso de las aguas del río Nima. Se puede afirmar que la moderna industria azucarera colombiana se inició el 1 de enero de 1901 al inaugurarse en Palmira la fábrica de azúcar blanco granulado del actual Ingenio Manuelita con centrífugas y equipos a vapor importados de Escocia, los cuales subieron la capacidad de molienda hasta 50 toneladas de caña cada doce horas.

En 1926 se fundó el Central Azucarero del Valle conocido desde entonces como Ingenio Providencia, con capacidad de molienda de 500 toneladas de caña en 24 horas, por gestión de Modesto Cabal Galindo. En 1928 empezó producción el Ingenio Riopaila, por obra de Hernando Caicedo. En la década de 1930 a 1939 aparecieron en el Valle del Cauca los ingenios, Mayagüez por decisión de Nicanor Hurtado; Bengala de José Mejía; Perodías de los hermanos Restrepo Plata; la Industria de Francisco Caldas y María Luisa de Ignacio Posada. La comarca se convertía en la de mayor producción de azúcar centrifugado de Colombia. El país era todavía importador de azúcar. La vallecaucanía se había convertido en el mayor productor azucárense en el país. En la década de 1940 a 1949 nuevos empresarios montaron ingenios.

DESCRIPCIÓN

Perteneciente a la familia de las gramíneas, con el taño leñoso, de unos dos metros de altura, hojas largas, lampiñas y flores purpúreas en panoja piramidal. El tallo está lleno de un tejido esponjoso y dulce del que se extrae el azúcar.

Fuente: Procaña.

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Los múltiples usos de la caña de azúcar

Después de casi cinco siglos de utilizarse solo para elaborar azúcar y algunos productos menores, como aguardiente, alcohol y melaza, la caña pasó a ser en Brasil fuente de una infinidad de derivados y objeto de múltiples investigaciones científicas y tecnológicas.

El etanol (obtenido a partir de la fermentación de los azúcares) creció como otro producto principal en las tres últimas décadas, dividiendo con el azúcar la sacarosa extraída en las moliendas. Pero ahora son los desechos, como bagazo, paja y vinaza, los que ganan protagonismo.

La vinaza, efluente de la destilación del etanol, alimentará las algas microscópicas que producirán biodiésel dentro de algunos años, según un proyecto del Centro de Ciencias Agrarias (CCA) de la Universidad Federal de São Carlos, en Araras, ubicada a 170 kilómetros de São Paulo.

Sus muchos nutrientes acelerarán la proliferación de las algas que son ricas en ácidos grasos para elaborar biocombustibles.

Además se producirá fertilizantes, ya que “las algas secuestran hasta 64 por ciento del potasio presente en la vinaza”, explicó a IPS el jefe del Departamento de Tecnología Agroindustrial del CCA, Octavio Valsechi.

Otra ventaja es evitar el monocultivo de oleaginosas en extensas tierras. La duda es si su costo no será superior al del biodiésel hecho a partir de aceites vegetales.

El bagazo es cada día mejor aprovechado para la generación de electricidad en las mismas centrales azucareras. Pero un Centro de Gasificación de biomasa, a construirse en los próximos tres años en Piracicaba, a 160 kilómetros de São Paulo, genera perspectivas más prometedoras.

En el mundo ya se gasifica carbón, pero la tecnología para biomasa solo ahora será probada a escala industrial.

La creciente mecanización de la cosecha, que abarcará la totalidad a partir de 2014 en el estado de São Paulo, escenario de 60 por ciento de la producción nacional, permite que la paja de la caña deje de ser quemada. Pero aún se estudia la mejor manera de recogerla en el campo.

“De la caña se puede sacar todo lo que produce el petróleo”, aseguró a IPS Tadeu Andrade, director del Centro de Tecnología Cañera (CTC).

Su vinaza, rica en potasio, abona su replantación así como también los residuos que quedan en los filtros de la industria y la paja dejada en el suelo, acotó, aunque luego reconoció que es necesario una complementación con fertilizantes químicos.

El caldo de caña, antes de convertirse en azúcar o etanol, es un sustrato para multiplicar microorganismos que sirven a un sin número de productos, desde polímeros que regeneran huesos, alimentos, medicamentos y cosméticos variados e incluso plasma sanguíneo, señaló Valsechi, tras lamentar la escasez de investigadores para la enorme demanda cañera.

El camino hacia la energía del hidrógeno puede estar también en la caña, apuntó. La “alcoholquímica” ya avanzó mucho en Brasil y una gran empresa petroquímica produce los plásticos denominados “verdes”, porque son biodegradables.

La caña también permite hacer un tipo de combustible de aviación. La Empresa Brasileña de Aeronáutica, una de las grandes fabricantes de aeroplanos pequeños y medianos de pasajeros y otros de uso militar, anunció para 2012 un vuelo de prueba con un aparato impulsado por bioqueroseno.

Esa diversificación de los productos de la caña, impulsando el conocimiento científico de sus potencialidades, tiene origen en el Programa Nacional del Alcohol (Proalcohol), iniciado en 1975 para sustituir la gasolina y reducir las importaciones petroleras cuyo precio se había cuadruplicado en 1973.

Desde entonces se septuplicó la cosecha brasileña de caña, mitigando la presión petrolera, pero generando otros problemas que requieren soluciones. La vinaza, por ejemplo, constituyó un desastre ambiental en el comienzo del Proalcohol. Derramado en los ríos, mató a millones de peces en los años 80 al quitarles oxígeno.

La producción de etanol de caña se sigue impidiendo en muchos países latinoamericanos, cuyos suelos ya ricos en potasio y napas freáticas poco profundas corren el riesgo de ser contaminados por la “fertirrigación”, admitió Valsechi, agrónomo dedicado a la caña desde su graduación en 1980.

Las variedades desarrolladas por la red, identificadas por las siglas RB, cubren hoy 60 por ciento del área cañera de Brasil y contribuyeron a elevar la productividad a 85 toneladas por hectárea, habiendo casos de hasta 150 toneladas, sostuvo Vieira. Hace 35 años no se alcanzaba 50 toneladas por hectárea, en promedio.

Fuente: www.180.com.uy